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¡Un momento! (click en título para leer)

Foto del escritor: Nahuel ponce
Nahuel ponce
4 may 2022
3 min de lectura

Actualizado: 29 may 2022

Hay un momento clave a mi entender, donde muchos creen merecer lo que tienen por el simple efecto de la realización y el cumplimiento de ciertas cosas o por haberlo obtenido mediante un determinado esfuerzo… Momentos donde las cosas parecen logradas, donde el ritmo de tu fuerza de trabajo parece vertiginosamente ir decayendo…

Considero a este un momento interesante, quizás un poco más verdadero que otros, un momento diferencial en la búsqueda de un objetivo.

Es este el punto donde te frenas por creerlo cumplido, porque otros lo vociferan como… “ya listo, ¿qué más?” Doy vuelta esa pregunta hacia mi y digo, ¿eso nomas?

Es ahora el momento clave, donde la energía no decae, donde el corazón en vez de irse pausando, tiene que ir en aumento, donde el “para zafar” nunca fue una opción.

Fui observando como al parecer eso es un límite energético, una especie de negociación con nosotros mismo y para con otros, donde el efecto social avala por algo logrado y a la vez tu ego aumenta, pero tu fuerza de trabajo en términos energéticos vacila. Lo que más me interesa pensar en todo eso es que tu energía en términos potenciales de trabajo vacila, y caes en un espejismo, empujado también por el efecto social supuesto de realización.

Nos encanta ver el efecto culmine de las cosas, el pago a fin de mes, el auto, el viaje, etc. el producto, somos amantes de querer comprar el producto final, ya no nos interesa que pasa en el medio solo el producto, te compro el producto, que tenga, que contenga ya da igual…

El comportamiento de las moléculas cuánticas por ejemplo, es algo fantástico de observar algo tan ínfimamente diminuto. Si uno ve el inicio y el final del recorrido de estas moléculas son absolutamente diferentes, en el inicio se comportan de una forma y en el final “el producto” es absolutamente otro, están reagrupadas de una forma diferente de una manera distinta y su vinculación es otra. Una organización mucho más compleja quizás, con un grado de alteración y flexibilidad aún mayor que en su inicio.

Ahora bien, ¿qué sucede en el medio? si uno no ve si recorrido no entiende su final, en el medio las moléculas son caóticas, no tienen orden, se desorganizan una de otras, es caos. ¿Pero quién compraría el caos? Por eso compramos el producto, es más fácil, más acorde y más rápido. Las moléculas en el medio, sufren alteraciones de las formas más contundentes e increíbles, trabajan en tensión unas con otras y para sí mismas, cambian y mutan para dar como resultado, otra cosa diferente de las que fueron al inicio.

Considero eso lo no vendido, esas alteraciones, ese caos, esa parte interesante del proceso, ese esfuerzo continuado.

Ahora bien luego de ello aparece el, “uf… lo logre” ¿lo lograste? no, recién pusiste en formación los peones, la dama y los alfiles, el juego recién empieza y el partido es largo.

Entonces no caigas en la pantomima ilusoria, ¡no tienes nada!.

Ganaste algo y seguro también perdiste mucho, como las moléculas cuánticas que pierden algo en su cambio a un grado de complejización mayor, pero el juego recién empieza para ellas también.

No te confundas, nadie te debe nada, como para recompensarte con algo, nada te corresponde por el simple hecho de existir o esforzarte. Ese engaño es bonito, pero es ilusorio, el acto concretado solo llega luego de cierto caos inevitablemente, aún más, y esta es la parte que más me interesa que ese caos no te garantiza nada, luego de ese caos quizás casi irremediablemente si seguimos, aparece otro para poder sostener aquello que construimos.





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